Empiece por la pregunta legal
Casi todas las guías dejan esto para el último párrafo. Va primero, porque de la respuesta depende que valga la pena leer lo demás.
Que usted pueda recibir apuestas depende de dónde está y de dónde están sus jugadores. En Estados Unidos el panorama cambió el 14 de mayo de 2018, cuando la Corte Suprema anuló la ley federal de 1992 (en inglés) que impedía a los estados autorizar las apuestas deportivas. Desde entonces cada estado escribió sus propias reglas, y la American Gaming Association mantiene un mapa estado por estado (en inglés) con la situación de cada uno. Que sea legal en un estado suele querer decir que hay operadores con licencia, no que cualquiera con un sitio web puede operar. En América Latina y en el resto del mundo la respuesta vuelve a cambiar, país por país.
Rentar software no cambia nada de esto. Un proveedor pay per head le da una plataforma. No le da una licencia y no asume la parte de la responsabilidad que le toca a usted. Este artículo es educativo y no es asesoría legal. Antes de recibir una apuesta, páguele a un abogado que ejerza donde usted opera para que le conteste bien la pregunta.
En qué consiste el oficio
Un bookie recibe apuestas, les paga a los que ganan, les cobra a los que pierden y se queda con el margen que va metido en el precio. Si la palabra le resulta nueva, qué es un bookie y qué hace lo explica desde el principio.
Lo que casi nadie calcula es que el oficio es, sobre todo, gente y aritmética. Usted decide quién juega con usted, cuánto puede arriesgar cada quien y cuándo cambia de manos la plata. Las líneas, la calificación de las jugadas y el sitio se pueden rentar. El criterio sobre sus propios jugadores, no.
Primero los jugadores, después el software
Un libro son sus jugadores. Antes de comparar plataformas, anote quiénes serían sus primeros diez o veinte. Casi siempre es gente que usted ya conoce y que apuesta de todas formas.
Al principio, ser pequeño es una ventaja. Con quince jugadores usted alcanza a ver cada jugada, nota quién toma siempre el mismo lado y aprende cómo es una semana normal antes de que llegue una rara. Una lista de doscientos desconocidos no le da nada de eso, y sí le da doscientas personas a las que cobrarles.
Elija jugadores a los que pueda localizar y que paguen. Uno que paga tarde le quita más tiempo que cinco que juegan poco.
Tenga capital para una mala semana
El margen funciona a lo largo de muchas jugadas. No funciona un domingo cualquiera. Las matemáticas le pusieron nombre a lo que le pasa a quien tiene poco capital y muchas jugadas por delante: la ruina del jugador (en inglés). Dicho en simple, quien juega con dinero limitado contra un bolsillo mucho más hondo termina quebrando tarde o temprano, incluso en un juego parejo. Como libro, a usted le conviene ser el bolsillo hondo, medido contra los límites que reparte.
Haga la cuenta al revés. Sume lo máximo que cada jugador podría ganarle en una semana con los límites que piensa dar. Luego pregúntese qué pasa si casi todos ganan a la vez. Si no podría pagar eso completo y a tiempo, sus límites son demasiado altos para su capital, y lo que hay que mover son los límites.
Ponga límites antes de la primera jugada
Todo jugador nuevo recibe un límite desde el primer día, y vale la pena sacar ese límite de su capital con cuidado. Decida cuánto puede arriesgar en una sola jugada y cuánto en la semana, y empiece más abajo de lo que parece necesario. Subir un límite es una conversación agradable. Bajarlo después de una mala semana no lo es.
En la plataforma usted puede fijar límites por jugador, por deporte y por tipo de jugada, además del total. Ahí también se entera temprano de cuáles jugadores solo tienen suerte y cuáles le están ganando al número.
Rente la plataforma
Usted necesita líneas con precio en cada juego, un sitio que funcione en celular, jugadas bien calificadas todas las veces y reportes con los que pueda liquidar. Construir eso por su cuenta es un segundo negocio. Rentarlo es lo que significa pay per head: una tarifa semanal fija por cada jugador activo, y el proveedor se encarga de la tecnología.
En esta plataforma Standard cuesta $8 por jugador activo a la semana y Pro cuesta $11, con casino en vivo a $13 adicionales si lo toma. Un jugador activo es el que tuvo una jugada calificada esa semana, así que una semana tranquila cuesta menos que una cargada. BookiePerHead no recibe apuestas ni guarda plata de los jugadores. La acción queda con usted.
Cuando evalúe a cualquier proveedor, pregunte a cuánto llega la factura semanal completa, cómo se cuenta un jugador y quién contesta cuando algo falla un domingo.
Elija un día para liquidar y no lo mueva
Los libros se caen por la plata, no por las líneas. Escoja el día en que cierra la semana, avísele a cada jugador antes de su primera jugada y no lo cambie. Ese día pague completo a los que ganaron y cobre a los que perdieron.
Pagar a tiempo es la publicidad más barata que va a tener, y es la razón por la que los buenos jugadores se quedan. Cómo funciona la semana liquidada recorre la rutina con un ejemplo completo.
Un primer mes de ejemplo
Piense en un agente nuevo, llamémoslo Darío, que arranca en Laguna Alta con catorce jugadores que ya conoce de una liga de domingo.
Antes de la primera jugada habla con un abogado. Después le pone a cada jugador el mismo límite semanal, modesto, uno que podría pagar catorce veces con plata que ya tiene apartada. Les avisa que la semana cierra el lunes en la noche y que se liquida el martes.
En la segunda semana, tres jugadores ganan con el mismo no favorito y Darío paga más de lo que cobra. Como los límites estaban hechos a la medida de su capital, es una semana molesta y no una semana fatal. Para la cuarta semana ya sabe cuáles dos jugadores apuestan todos los días, cuáles cinco solo juegan el fin de semana y cuál insiste en pedir un límite más alto. Todavía no le sube a nadie.
Eso es un buen primer mes: nada espectacular, todos pagados a tiempo y una idea más clara de con quién está tratando.
Errores que cierran libros antes de tiempo
- Darle un límite alto a un jugador nuevo porque lo pidió.
- Pagar tarde una sola vez, que los jugadores recuerdan más que cualquier premio.
- Crecer la lista más rápido de lo que puede vigilarla.
- Tomar un buen mes como prueba de que el capital alcanza.
- Saltarse la pregunta legal porque un amigo dijo que no había problema.
Ninguno tiene que ver con el software. Todos son de disciplina, y todos salen más baratos si se aprenden en cabeza ajena.
Qué sigue
Resuelva la pregunta legal con un abogado. Anote sus primeros jugadores y cuánto podría pagar en una mala semana. Saque los límites de ese número, elija su día de liquidación y lleve cuatro semanas tranquilas antes de sumar a alguien. Si la rutina aguanta con quince jugadores, va a aguantar con cuarenta.